Estepona
Una sorpresa de lo más coqueta - Estepona Andalucía

Nuevas opinión ... llamadas almenaras, de origen musulmán y castellano. Pero, por supuesto, Estepona no es sólo playa y puerto. El interior de la ciudad... más

Una sorpresa de lo más coqueta
Estepona

esperedondo

Nombre del usuario: esperedondo

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Estepona

Fecha: 10/03/16

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Ventajas: Una ciudad muy bonita, acogedora y cómoda para pasear

Desventajas: Ninguna

Este verano pasé unos días en Estepona, alojada en casa de unos amigos. Hacía un montón de años que no iba por la provincia de Málaga, y en Estepona no había llegado a estar nunca, así que aprovechamos que nuestros amigos llevan tiempo viviendo allí y lo conocen bien, para seguir sus indicaciones.


...:: QUÉ VER Y QUÉ HACER EN ESTEPONA ::...

Uno de los primeros sitios por los que pasamos fue el puerto, que era lo que pillaba más cerca de cada de nuestros amigos, así que estuvimos por la zona varias veces. Está por un lado el puerto deportivo (lleno de restaurantes y terrazas) y por otro el puerto pesquero (con las barcas tradicionales, la lonja de pescado y la subasta por las tardes). Aquí también está una de las playas, la del Cristo, que es muy pequeñita pero muy acogedora.

Pasada esta playa y la zona del puerto está el faro de Punta Doncella, uno de los símbolos de la ciudad. El entorno tiene varios miradores y paneles informativos. Y el nombre del sitio viene porque una leyenda dice que en el siglo XVI la hija de una familia noble se suicidó aquí, lanzándose a los acantilados por culpa de un amor imposible, ya que estaba enamorada de un joven de clase social inferior. Después de pasar el faro tenemos la playa más grande, la de la Rada, y otro paseo marítimo que tiene en todo el recorrido varios parterres de flores hasta con bancos para sentarse a la sombra. Cada pocos metros hay en la playa unas barcas de pesca que han rellenado de arena; son para que todo aquel que quiera, pueda prepararse unos espetos en la playa. A lo largo de este paseo, además, hay varias torres de defensa, llamadas almenaras, de origen musulmán y castellano.

Pero, por supuesto, Estepona no es sólo playa y puerto. El interior de la ciudad es de lo más tranquilo, con sus casitas típicas de fachadas blanquísimas, sus callecitas pequeñas y muchas de ellas peatonales, y sobre todo su luz. Quizá lo más destacado del centro es la plaza de las Flores, que durante el siglo XIX era el sitio en el que se construyeron las casas más importantes de la localidad y que hoy es uno de los sitios peatonales que os decía. Alberga varios edificios públicos, entre ellos una oficina de turismo, cuyo interior es precioso, con unas vidrieras espectaculares en el techo de la entrada principal. En la plaza hay todavía varias de las casas que se construyeron en el siglo XIX, además de una fuente en el centro y un jardín con infinidad de flores.

Si salimos de la plaza en dirección opuesta a la playa, dejando el paseo marítimo a nuestras espaldas, podremos adentrarnos en el entramado de callecitas que forman el pueblo. Allí encontraremos cosas tan distintas como el mausoleo romano, el mercado de abastos, y los restos del castillo de San Luis. Muy cerca de aquí está el museo arqueológico, que es pequeñito pero merece la pena hacerle una visita (la entrada es gratuita además) porque la verdad es que está muy bien organizado, y perfectamente explicado todo tanto en los paneles informativos como en el folleto que podemos coger en la entrada. En esta misma zona está también la iglesia de los Remedios, y un poco más a las afueras la iglesia del Carmen, muy cerca del puerto.

Algo que visitamos de casualidad y que nos sorprendió mucho fue el orquidario, que alberga más de 8.000 especies vegetales en un edificio muy moderno de 15.000 metros y con jardines verticales, varias alturas diferentes en las que están colocadas las plantas, y hasta una cascada de agua de casi 20 metros de alto. Por último, si os apetece simplemente pasear sin rumbo por Estepona, os podéis dedicar a ir haciendo la ruta de los murales. Se trata de un total de 26 obras pictóricas que se encuentran repartidas por diferentes puntos de la ciudad, y es muy divertido o bien ir a la aventura intentando encontrarlas, o bien planificarse para hacer la ruta completa y así poder verlos todos. Algunos son de lo más original, porque no ocupan uno sino varios edificios, y según el ángulo desde donde miremos los veremos enteros o no.


...:: CONCLUSIÓN ::...

Me gustó muchísimo la visita, y además como estuvimos allí varios días, no tuvimos que verlo todo a la carrera sino que nos repartimos las cosas para poder verlas en plan relajado. No llegamos a bañarnos en la playa porque no hacía demasiado calor, pero como seguramente volveremos por allí, espero que la próxima vez sí tengamos ocasión de darnos algún que otro chapuzón, porque esas playas me parecieron una auténtica maravilla.

Conclusión: Un paseo por Estepona