El legado de yuste
Cerveza de abadía...española? - El legado de yuste Cerveza

Nuevas opinión ... que no está en Sevilla,que es dónde la fabrican.... Profundicemos un poquito más. Se trata de una cerveza de las denominadas "tipo A... más

Cerveza de abadía...española?
El legado de yuste

larky

Nombre del usuario: larky

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El legado de yuste

Fecha: 11/11/11

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Ventajas: Probar cervezas diferentes

Desventajas: No le encuentro

Llevaba tiempo queriendo probar esta cerveza.En diferentes bares de mi ciudad había visto su botellín como reclamo junto a los habituales grifos, pero no fue hasta este fin de semana cuando por fin la probé.Es poco frecuente tener acceso a cervezas "made in Spain" que no hayas probado,si eres cervecero, por supuesto,como es mi caso,y el de mi barriga.

Y lo hice en el mejor de los entornos, en un bar-restaurante estilo andaluz que han montado en Logroño en la concurrida calle Portales, acompañando a una exquisita sepia adobada.Las conclusiones rápidas que saqué, y que ,si no te apetece leer entera la opinión,a modo de resumen expondré,fueron:

- Diferente, algo que siempre se agradece.
-Tostada, pero no muy amarga, dulzona al principio, seca al final.
- el Monasterio de Yuste me temo que no está en Sevilla,que es dónde la fabrican....

Profundicemos un poquito más. Se trata de una cerveza de las denominadas "tipo Abadía", muy populares en Bélgica gracias a los Trapenses, unos monstruos en esto de elaborar birra de calidad.Claro que esta aseveración encierra grandes mentiras.Si bien se supone que en un principio, los monjes de Yuste y los trapenses belgas intercambiaron recetas y elaboraron durante un tiempo ésta en su monasterio, lo cierto es que actualmente su productor es Heineken España, con sede en Sevilla.en otro orden de cosas, su concepción de la "receta trapense" es algo particular, ya que su sabor denota cierta tibieza, cierto querer gustar a todo el mundo, sacrificando el genuino sabor original.

Vayamos con la cata.Su graduación alcoholica es de 6,5º, evidentemente más alto que la media de las pilsener,que ronda el 5.a pesar de ello, no notas en exceso el "sobrante" de alcohol.En boca es en principio ligeramente dulzona, terminando al tragar en una sensación más seca,algo habitual en este tipo de cervezas.Pero no tanto como desearía cualquier buen catador de zumo de cebada.Es, como decía, un intento de contentar al mayor abanico de público posible, una cerveza que pueda gustar tanto a los que no los sacas de la caña de San Miguel ni a tiros como a los puristas más exigentes, aunque probablemente a éstos no les llegue a apasionar. Yo, como me encuentro a caballo de ambos grupos, disfruté con la experiencia.

Su color lo adiviné ligeramente tostado (y digo esto porque me la bebí en la botella,así soy yo...).Por momentos, y puestos a comparar, me recordó en cierta medida, al la Bass de barril, aunque salvando las (enormes) distancias.Hay que tener en cuenta que hoy en día se utiliza el término "cerveza de abadía" con demasiada alegría, cuando en realidad sólo hay seis marcas que puedan presumir de ello,el resto son fabricadas por multinacionales.Por si os interesa, esta es la lista:Achel, Chimay, Westmalle, Westvrete, Orval y Rochefort.

En cuanto a su precio, lógicamente es algo más cara que una caña, pero tampoco me pareció excesivo lo que pagamos (eso, o la ración de sepia fue muy barata...), pero yo le calculé que no pasó del 1,80, que tratándose de una cerveza especial y en un bar de moda no me pareció para nada excesivo.
En fin, que si quereís probar algo parecido a la cerveza que probablemente bebió Carlos V antes de palmarla en el citado monasterio, yo os la recomiendo.No saldréis corriendo a una tienda de fuegos artificiales para celebrar el momento, pero tampoco creo que os defraude.

Hay vida más allá de San Miguel.....

Conclusión: Una buena cerveza con calidad, cuerpo y buen sabor