Recetas con Calabacín
Calabacines rellenos de gambas - Recetas con Calabacín Recetas

Nuevas opinión ... nota sobre la misma) PREPARACIÓN: Se abren los calabacines por la mitad y se vacían con una cuchara dejando cosa de medio centímetro de ... más

Calabacines rellenos de gambas
Recetas con Calabacín

Grial

Nombre del usuario: Grial

Producto:

Recetas con Calabacín

Fecha: 15/08/13

Valoración::

Ventajas: Sencillo y sabroso

Desventajas: El calor del horno

Esta es época de calabacines y tengo una compañera que su padre plantó un huerto hace un tiempo y de vez en cuando nos trae productos de su cosecha para que los probemos. En estos días los calabacines están a tope y se le hicieron enormes así que se puso a repartir, a mi me tocaron dos de gran tamaño, con uno hice una crema de calabacín y calabaza (como es una receta sencilla no la voy a explicar ya que no tiene más que cocer los ingredientes juntos, triturar, rectificar de sal y a comer) y con el otro los calabacines rellenos de gambas que voy a contar:



INGREDIENTES:

- Calabacines (según tamaño y personas elegir cada uno los necesarios)
- Gambas (sirven congeladas, contar con unos 100 gramos de gambas por persona)
- 1 cebolla (si es tierna mejor)
- 1 pimiento verde (pequeño pero no de los italianos, de los normales)
- Aceite de oliva virgen extra
- Albahaca
- Sal y pimienta
- Bechamel (ver nota sobre la misma)


PREPARACIÓN:

Se abren los calabacines por la mitad y se vacían con una cuchara dejando cosa de medio centímetro de carne junto con la piel. Lo ideal es vaciarlos al estilo "barca" para que no se escape luego la mezcla, se sala el interior y se colocan en la bandeja para el horno directamente.

Mientras los vaciamos, en una sartén se va pochando la cebolla y el pimiento cortados muy pequeños, les añadimos la carne de los calabacines cuando estén vacíos, salpimentamos y añadimos la albahaca y se dejan saltear a fuego medio.

Mientras pelamos las gambas si son frescas o enteras (si son congeladas lo mejor es dejarlas descongelar en un plato unas horas antes). Si son muy grandes se trocean pero que sean trozos grandes y se añaden a la mezcla de las verduras.

Se deja en la sartén hasta que veamos que las gambas están hechas pero al punto, que no se sequen.

En estos momentos podemos hacer dos cosas: rellenar los calabacines con esta mezcla directamente (ideal para alérgicos a la lactosa, por ejemplo) o utilizar bechamel o crema vegetal para mejorar la receta y darle otra textura así que se incorpora la bechamel o crema vegetal a la mezcla para que se integre al fuego durante unos minutos, se aparta y se deja enfriar un rato.

La bechamel la podemos comprar hecha en tetrabrick (la crema vegetal también) o la podemos hacer con cualquier receta de las que hay en todas partes. Contar que no debe ser muy clara.

Ponemos el horno a calentar, arriba y abajo, a 170 grados con ventilador. Mientras se calienta rellenamos los calabacines con la mezcla, que queden uniformes y bien rellenos. Se ponen en el horno en la zona baja (para que no se nos gratine antes de hora). Se tienen unos 20 minutos a ese fuego. En ese tiempo el calabacín se habrá cocinado lo suficiente, no tiene que ablandarse demasiado porque se puede desmoronar y también va a depender del tamaño de la verdura así que hay que ir siguiéndoles la pista mirando en el horno a ver si se ablanda demasiado, si es así se pone un poco el gratinador y se sacan.

Esta receta se puede mejorar con unas lascas de parmesano por encima cuando salgan del horno, por ejemplo, no necesitan mucho más. Hay que comerlos calientes pero hay que dejarlos reposar cuando salgan del horno durante unos minutos para que vuelvan a tomar cuerpo.

Como veréis en las fotos el tamaño del calabacín era tan considerable que solo hay uno en la bandeja. Comimos cuatro personas con él y se le añadieron 500 gramos de gambas, una cebolleta tierna, medio pimiento verde y un tetrabrick de crema vegetal (de los de Mercadona).

Este plato en verano cuesta un poco de hacer por el calor que da el horno pero tampoco es demasiado grave, se deja hornear y ya volveremos al acabar. Vale la pena, sabroso y sencillo y tampoco cuesta mucho tiempo de hacer (fuera del rato del horno).

Conclusión: Una gran manera de comer calabacines.