
Nuevas opinión ... moderno. No se si os ha ocurrido alguna vez que sentís que los artistas se ríen del populacho que acude a ver sus obras. Yo me quedo con... más
Algo más que arte
Museo Guggenheim

Nombre del usuario: LEXIMIN
Producto:
Museo Guggenheim
Fecha: 14/06/01 última modificación 14/06/01 (26 Número de veces leída)
Valoración::
Ventajas: buenísimo
Desventajas: ninguna
Bilbao nunca ha sido un desconocido, pero desde que el Guggenheim decidió instalarse a las orillas del Nervión, Bilbao, ha pasado a formar parte importante del mundo del arte y la cultura.
El Guggenheim es en si una obra de arte (no estoy fanfarroneando), ya que según desde que posición, en que momento del día o simplemente con qué iluminación se mire, se podría decir que sufre una pequeña metamorfosis. Esta construido en piedra, hierro y titanio, elementos que hacen recordar el no tan pasado industrial de la zona del Nervión.
Con respecto a las exposiciones que suele albergar, estas son de muy distinto tipo, en su interior se mezcla pintura, escultura, contrastes, luz y sonido, y un largo etcétera de sorpresas.
He de decir que a pesar de que cada día que voy a la universidad paso cerca de él, no soy un asiduo. Y la razón es que la mayoría de las exposiciones son de arte moderno, y eso de ver cuadros pintados de colorines, que parecen salidos de una guardería, o un montón de piedras amontonadas, que representa el sentir del artista, no es que me apasione. Siempre que me he dado un garbeo por el museo ha sido para ver una exposición donde el cuadro me dice algo y no deja que mi mente juegue a las adivinanzas.
Por desgracia han sido pocas veces, una exposición de motos, el arte chino, borradores de Rubens, muy pocas. Ahora estoy esperando a acabar los exámenes para poder ir a ver los famosos trajes de Armani (estará hasta septiembre), que me han dicho que están tan bien.
Para todos aquellos que nunca habéis pasado por Bilbao, he de deciros, aunque supongo que todo el mundo estará de acuerdo, que hay que pasar a visitarlo, al menos, ver el edificio, que merece y mucho la pena. Yo recuerdo que la primera vez que fui al Guggenheim, dediqué una horita a ver el edificio.
Parece una tontería, pero hay mucho que ver, como ya he dicho al principio, el edificio da mucho juego ya que según la iluminación ambiental (de mañana o de tarde), o simplemente, la posición en que te encuentres, hace que el edificio cambie. Luego, si estas de buena estrella y tienes suerte de ver el espectáculo de las fuentes, será otra sensación positiva que te llevarás. Y como no, hay que ver el Puppy, ese perro gigantón que custodia la puerta del museo.
Ahora que se acercan las vacaciones de verano, tenéis una espléndida oportunidad para acercaros a visitar el museo y muchas otras cosa que encontraréis en el propio Bilbao y la zona del Gran Bilbao (Baracaldo, Portugalete, Santurce).
Un saludo.
Conclusión:
