La Dama De Shanghai (DVD)
El reflejo de la dama en los espejos - La Dama De Shanghai (DVD) Drama

Nuevas opinión ... una de las películas más fascinantes del maestro que, en aquel entonces, terminaba su tormentoso matrimonio con Rita Hayworth. La míti... más

El reflejo de la dama en los espejos
La Dama De Shanghai (DVD)

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La Dama De Shanghai (DVD)

Fecha: 07/05/05 última modificación 01/06/05 (2228 Número de veces leída)

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Ventajas: Obra maestra del cine negro, Gran química entre Orson Welles y Rita Hayworth

Desventajas: Ninguna

Si preguntásemos a cualquier crítico cinematográfico por los 25 mejores films de toda la historia del cine, es más que probable que una o varias películas de Orson Welles (1915-1985) estuvieran entre las elegidas. Y sería justo que así fuera. Porqué Welles firmó algunas de las mejores obras maestras de la filmografía del siglo XX. Seguramente una de las agraciadas sería "Ciudadano Kane" (1941), su primer y mítico trabajo.

Pero para un servidor el genio de Welles alcanza todo su esplendor intelectual en la muy lograda trilogía shakesperiana Macbeth (1949), Otelo (1953), Campanadas a medianoche (1966), y también en "El proceso" (1963), espléndida adaptación de la novela de Kafka. No pretendo decir con esto que films como "El cuarto mandamiento" (1942) o "Sed de mal" (1958) sean obran menores. Pero para entender el cine de Orson Welles es importante situar los referentes literarios que más le influyeron. Y en este sentido, no hay duda que Shakespeare y Kafka fueron sus escritores de cabecera.

Esto es particularmente visible en la "Dama de Shanghai", genuino "film noir" que nuestro gran director rodó en 1947. Adaptación de un relato policíaco de Sherwood King, el punto de partida de la trama es tan sencillo como eficaz. Mike O´Hara (Orson Welles) salva a Elsa Bannister (Rita Hayworth) del ataque de unos ladrones. El marido de la mujer, hombre rico y mucho mayor que ella, en agradecimiento, contrata a Mike como marinero para su barco privado, durante el viaje de placer que los ha de llevar a Cancún. A partir de este momento, el personaje protagonizado por Welles entra en una oscura espiral de intereses y corrupción.

Los grandes temas shakesperianos están servidos. El dilema entre el bien y el mal. La lucha por el poder. La codicia. Los celos. La pasión. La actitud de los personajes que se comportan como hojas movidas por el viento de un destino que los arrastra sin remisión. Mike O'Hara es un antihéroe que no se sabe si es bueno, o es malo, lo único cierto es que pasaba por allí. Esta aleatoriedad de los acontecimientos, este "sin sentido", nos acerca también a la literatura de Kafka. El film es una mezcla compleja de todo esto. Las grandes obsesiones de Shakespeare y Kafka formalizadas en una estructura narrativa de cinema negro. Elsa Bannister representa la "femme fatale" típica del género, de la que Mike se enamora perdidamente. Rita Hayworth, teñida de rubia y con el pelo corto, borda el papel. Consigue transportarnos a la ambigüedad de sentimientos con una belleza fría y distante. La química entre Welles y la Hayworth es excelente. A pesar de que cuando rodaron la película ya estaban en trámites de divorcio, continua notándose que fueron una de las parejas más célebres de Hollywood.

Otro aspecto fundamental de "La dama de Shanghai" es la utilización de la cámara convertida en narrador que intenta explicar los acontecimientos, cada vez más enrevesados y laberínticos, que se suceden. Nada es lo que aparenta en esta historia. Como en un baile de disfraces, todo el mundo esconde su auténtica personalidad y sus intenciones. Mención aparte, merece la escena final del film, una de las más potentes que he contemplado. En la sala de los espejos de un parque de atracciones, los personajes se disparan a ciegas. Se matan unos a otros sin identificar a quién se apunta, sin saber si la bala penetrará en el cuerpo del adversario o en un simple reflejo que se rompe en mil pedazos.

A nivel simbólico, el espejo se puede asociar al mito de Narciso, pero también a la existencia de un mundo paralelo, de un "otro yo" que nos contempla desde el otro lado de la realidad. La sala de los espejos, con sus reflejos múltiples, simbolizan la fragmentación de la verdad, la dificultad de discernir lo verdadero de lo falso. Y los cristales rotos por las balas, una metáfora de la fractura moral de los protagonistas, atrapados por su particular descenso a los infiernos.

Se ha afirmado que "La dama de Shanghai" es una de las propuestas menores de este gran director. Cierto que no tiene la densidad de otros films suyos. Y que cuando Orson Welles se planteó esta película andaba necesitado de un éxito comercial que relanzara su carrera, y en esta línea hemos de entender la presencia de Rita Hayworth, entonces una gran estrella mediática, en el film. Pero a pesar de todos estos condicionantes crematísticos, Welles no dejó de ser fiel a su estilo cinematográfico y a sus referentes literarios. A mí me sigue pareciendo uno de los "films noirs" más originales y recomendables de ver. Porqué no olvidemos que detrás de un argumento más o menos convencional, está el talento de un auténtico monstruo cinematográfico, sensible y mordaz al mismo tiempo, que asume como propias las grandes cuestiones que preocuparon a Shakespeare y Kakfa.

Conclusión: