Russell Crowe
Una mente maravillosa:Locura matemática - Russell Crowe Sociedad

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Una mente maravillosa:Locura matemática
Russell Crowe

randymeeks

Nombre del usuario: randymeeks

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Russell Crowe

Fecha: 05/03/02 última modificación 05/03/02 (3824 Número de veces leída)

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Ventajas: Russell Crowe en una interpretación de oscar

Desventajas: El guión patético e infame

A la vista de que dooyoo no actualiza nada de nada,pegaré aquí la opi...



Si John Nash hubiera nacido en España y se llamara Martín Pérez, nadie habría hecho una película sobre él. Como mucho, un docudrama para TVE al estilo del de Severo Ochoa (ya lo veo: ¡Con Alfredo Landa en el papel de Martín Pérez!). Y si se llega a hacer una película aquí en la tierra patria, la crítica la vapulearía: "No cuenta nada", "Alfredo Landa sobreactúa", "La vida de Martín Pérez no merece una película"... aparte del fracaso en los Goya, donde seguro que no se llevaba ni uno. Si la cosa se traslada a los EEUU, todo cambia: La dirige Ron Howard y como actor principal nos encasquetan a Russell Crowe, que tiene una cara de pan tremenda, por mucho oscar que gane. Exitazo de crítica, público y que, seguramente, se llevará unos cuantos oscar (para empezar ya tiene 8 candidaturas). Es el gran problema de la cinematografía en España: no sabemos aprovechar ni la gran cultura ni la gran historia que tenemos. En cambio, los EEUU, en su pequeña historia y con su cultura-basura, son los reyes del mundo. ¿Por qué a nadie se le ha ocurrido hacer una película de ese rey tan inútil como fue Fernando VII? ¿O sobre el sexenio revolucionario? ¿O un biopic serio sobre Buñuel o Picasso (Obviemos "Buñuel y la mesa del rey Salomón", por favor)? ¿O, poniéndonos en adaptaciones, alguna adaptación de libros de autores como Alfonso Rojo? Si los americanos tuvieran historias como las españolas tendríamos Juana la Loca hasta en la sopa. Pero no... somos los tontos del mundo. Y los franceses se están empezando a dar cuenta de que la historia, las leyendas y las adaptaciones de libros son una manera de ganar dinero y reconocimiento. Y así han salido, por ejemplo, pelis como "Vidocq" o "El pacto de los lobos" (y lo que nos queda...). Y encima, para un par de directores realmente buenos que tenemos, los que triunfan no son ellos, sino las versiones de sus películas. Me quedé con la boca abierta cuando leí en cierto sitio que alguien de nuestro gobierno decía "no he visto Abre los ojos, pero sí Vanilla sky". Que bonito. A eso se le llama preservar la cultura, ver el remake americano pero no la V.O.española. Estemos todos orgullosos de nuestro gobierno, que no sabe quién es Santiago Segura ni va al entierro de Marsillach (la ministra tenía una excusa tan convincente como asistir a un acto de celebración del Real Madrid...sin palabras). Sí señor. Si se llega a morir alguien como Marsillach o como Camilo José Cela en el país yanqui, nos habíamos enterado porque a poco más se decreta día de luto mundial. Qué triste que nosotros siempre estemos chupando rueda de los americanos. Que no se nos ocurran ideas originales y que aun hagamos españoladas (¿cómo puede dar alguien dinero por realizar un biopic de la vida de Sara Montiel? Hay gente mucho más interesante en España...y no me nombréis a Tamara, que también hará película). Pero bueno, no quiero desmerecer ni aupar con esto "Una mente maravillosa". Simplemente me parece bastante más interesante que el 90% de las películas españolas actuales. Y eso que solo es mediocre...



Pero lo primero, como siempre, es el argumento: John Nash es un joven estudiante que, poco a poco y casi sin querer, desarrolla la teoría del juego, que revoluciona el mundo de la economía moderna. Una vez graduado, se dedica a descifrar códigos secretos en la 2ª Guerra Mundial. El gran problema llegará a raíz de su locura: su compañero de cuarto en la Universidad o el general americano son sólo producto de su imaginación...



"Una mente maravillosa" tiene de todo: momentos buenos y malos, de risas y de llorar, aunque ni un atisbo de agua salada asomó por mi zona lacrimal, al contrario que con "El hijo de la novia", última peli con la que lloré de verdad, y además a moco tendido (no cuenta la lagrimilla que se cayó en "Monstruos S.A"). Lo mejor es comenzar positivo, por los momentos de calidad: Tenemos por un lado la gran actuación de todos los intérpretes (y subrayo: TODOS). Comenzaré por hablar de Russell Crowe. Crowe es un actor que ha ido evolucionando con el tiempo. Aunque nunca me ha hecho mucha gracia, reconozco su portentosa actuación en "El dilema". Como no ganó el oscar por esta película, la academia se quiso redimir, y por ello se lo dio al año siguiente por la mucho menor "Gladiator". Este es el tercer año que está nominado, y tiene muchas posibilidades para llevarse el oscar. ¿O no?. Veamos: A favor tiene que encarna al personaje durante 40 años aproximadamente de su vida, desde que estudia en la universidad hasta que gana el Nóbel. Su cambio físico es impresionante (solo hay que mirar la cojera de los últimos años o la manera en la que aguanta el maquillaje estoicamente en la entrega de los Nóbel), y además hace de un personaje con problemas psíquicos (como otros dos nominados este año, entre ellos Sean Penn por "Yo soy Sam", que puede conseguirle su primer oscar, se lo merece porque no se lo dieron por "Pena de muerte"), que ve alucinaciones. En los últimos años, muchos personajes con problemas psíquicos se han llevado un oscar. Como muestra, el impagable Dustin Hoffman de "Rain man". Además, la película ha gustado mucho y tiene un aire muy a lo "oscar" (demasiado a lo "oscar"). En contra tiene al sector de la Academia más nuevo. Solo dos actores han conseguido en toda la historia ganar dos oscar consecutivos: Spencer Tracy y Tom Hanks. Y Russell Crowe, aparte de que no les llega ni a la suela de los zapatos, tiene aun toda una carrera por delante. Eso sí, es destacable la escena de las convulsiones en el psiquiátrico, o en la que duda en entrar a una clase alegando que "esta será mi primera clase". Su compañera de reparto es una grandísima Jennifer Connelly, también nominada al oscar. Alicia hace de esposa y madre maltratada por la vida, que aun quiere a su marido pese a que este tiene esquizofrenia paranoide (ver su cara cuando la obligan a ver a John convulsionándose, o en la escena del Nóbel). Si por mí fuera, la daría la estatuilla dorada ahora mismo. Aun así, estos dos actores (Crowe y Connelly) tienen su talón de Aquiles en la época en la que se supone que han de estar en la Universidad. Crowe no tiene pinta de chaval de 18 años, y Connely tampoco (aunque se acerca un poco más). Puede que por culpa de esos primeros 45 minutos se queden sin el ansiado tío de oro (el oscar). Del resto de su reparto, el más destacable es Ed Harris. Ed Harris ha sido el mejor actor de su generación, y una leyenda viva. Muchos le consideran el mejor del Hollywood actual, y no es de extrañar a raíz de sus interpretaciones en "El show de Truman" (con una batalla frente a frente con Jim Carrey en la que Harris ganó, aunque no por mucho), "Enemigo a las puertas" (película que a muchos de vosotros os ha fascinado y a mí me pareció "una más pero con Ed Harris") o en "Pollock" (película aun no estrenada en nuestro país, ¡qué vergüenza! Pero por la que Harris fue nominado el año pasado). Ed Harris nos vuelve a enseñar cómo se actúa, dejando en pañales a Russell Crowe (que pena que no haya sido nominado). Como muestra, véase su reaparición delante de John convenciéndole de que no es falso, que es una realidad. El resto de los actores son Paul Bettany, Adam Golberg, Judd Hirsch o Christopher Plummer.



Aparte del reparto, se pueden destacar unos efectos visuales que, si bien están en función de la historia, resultan muy interesantes (las letras iluminándose mientras John piensa, o cómo llega a la conclusión de la teoría de los grupos). Y, por supuesto, destacadísima la BSO de James Horner (atención a la música cuando se llevan a John). Horner (al que algunas quinceañeras recordarán por "Titanic"), ha hecho partituras de la magnitud de "Willow" o "Tiempos de gloria". Pero bueno, ya está bien de hablar de los momentos buenos de la película, pasemos ya a lo malo, que, al fin y al cabo, es siempre lo más divertido y lo más fácil de contar. Tenemos por un lado la neutralidad de su director, Ron Howard, y por otro el guión, que es en exceso "políticamente correcto". Ron Howard empezó en esto del cine como actor (su película más destacable fue..."American graffiti"), para poco después pasarse detrás de la cámara (como dijo Homer Simpson: "Ya se por qué te hiciste director, ¿es porque eras muy feo, no?"). Su película más destacable es "Apolo XIII", pero ha hecho muchas más: Las graciosillas "1,2,3...¡¡splash!!", "EdTV" o "Dulce hogar...¡a veces!", las ligeramente emocionantes "Llamaradas", "Rescate" o "Un horizonte muy lejano" y la patética "El grinch". Lo peor de Howard es que se mueve del drama a ala comedia con una facilidad pasmosa y que...no lo hace siempre bien ni siempre mal. Es un término medio, un director que parece no tener ni estilo visual ni manera de ser. Puedo imaginarme una reunión de productores: "¿A quién ofrecemos este guión sin sexo ni violencia y totalmente anodino? No digáis Steven Sodderbergh ni Quentin Tarantino, tiene que ser un valor seguro que nos haga la película neutra que queremos"-"Está claro, Ron Howard". La única razón por la que Howard me cae bien es por su aparición en un par de episodios de "Los Simpson" (allá por los buenos tiempos de la serie), haciendo de director fracasado. En fin, a la anodina visión de Howard hay que sumar un guión poco o nada ceñido a la realidad.



Por ejemplo, ¿creéis que en verdad a Nash se le aparecía un comunista? Pues no, la verdad es que al John Nash real se le aparecían extraterrestres. Sí, como lo oís. Pero eso duró poco, y no toda su vida como se proclama en la película. Además, en el filme se nos dice que Alicia estuvo todo el rato al lado de John. Mentira y de las gordas. Alicia se divorció de John Nash una vez, aunque luego se volviera a casar con él. Además, no se meten aspectos de la vida de Nash como su bisexualidad, el exhibicionismo (le arrestaron en unos lavabos públicos, qué vergüenza). Pero la película no riza el rizo. ¿Por qué no se ha incluido en el guión cuando Nash afirmó ser el emperador de la Antártida? Todas estas exclusiones hacen que el guión sea de lo más oscarizable (estoy seguro de que esta película fue planeada para arrasar en la ceremonia...pero no contaban con "El señor de los anillos"). El guionista del film es un tal Akiva Goldsman, y tiene en su haber los libretos de, atención, "Batman y Robin", "Batman forever" o "Perdidos en el espacio" (¿quiénes son los productores de "Una mente maravillosa" para contratar a semejante personaje?). El libreto no se arroja, no intenta dar una nueva perspectiva al asunto, simplemente se centra en la locura de Nash. Y es que la película no es un "biopic" en toda regla. Un buen biopic es "El escándalo de Larry Flint", "Man on the moon" o "Ali" (aun sin estrenar). En estas tres películas se cuenta toda la vida, lo bueno y lo malo. En el caso de "Una mente maravillosa", la historia se centra en la locura esquizofrénica de John Nash. Para disfrazarlo, nos meten la ceremonia del Nóbel o los primeros 45 minutos (en los que ya hay una paranoia que no desvelaré para los que no han visto la película). Otro asunto que empeora el film son las letritas explicativas del final: "John Nash sigue acudiendo todos los días a clase y bla, bla, bla...". dan un aspecto a lo película de sobremesa de fin de semana de Antena 3 "basada en hechos reales". En este guión, además, se echa de menos que se comenté QUÉ es la teoría del juego, ya que no se enteran mas que los que ya lo han dado en clase (y no creo que tenga nada que ver con una rubia despampanante y sus cuatro guapísimas amigas)...



En cierta parte, tampoco importa que el guión no esté suscrito ni en un 35% a la realidad, ya que la gente no sabe quién es John Nash y va a ver una historia de superación personal. Es precisamente ahí donde aciertan todos: director, guión, actores... La transformación física de Crowe en los momentos de locura y de post-locura es impresionante. Si a esta transformación le sumamos el dramatismo de la música de Horner (muchísima atención a cuando Ed Harris le manda a John matar a su esposa) y la neutralidad de Howard, que en ocasiones puede parecer incluso que enseña la vida real de Nash sin edulcorarla (mentira total y absoluta), nos queda una hora final de película si bien no merecedora de ningún tipo de galardón (bueno, sí, para Crowe y Connelly), sí merecedora del aplauso de la platea e incluso de alguna lagrimilla furtiva.



En resumen, si queréis ver una película elegante pero poco arriesgada (por favor, solo hay que fijarse en los momentos en que Crowe es profesor, y cómo conoce a Alicia) id a ver esta película. ¿Qué es lo que pasa? Que no es ni muy buena ni muy mala, es un perfecto término medio. Y me va a dar mucha rabia ver en ciao una lluvia de cinco estrellas. En mi opinión, lo que se merece son tres estrellas y media. Una estrella para los actores, otra para la fuerza de algunas escenas y la otra media especialmente para la escena en la que Alicia entra al supuesto "refugio comunista" de Nash. Una película que hay que ver, aunque solo sea para estar preparados en los oscar (miento, es una película que hay que ver UNICAMENTE porque está nominada a los oscar).



Para personas con lágrima fácil y que adoran los dramas personales. Para los que no les entra la teoría del juego. Para matemáticos universitarios. Para todos aquellos que, al ir al cine, quieran apostar sobre seguro (y por lo visto, debían ser muchos, porque la sala estaba llena). Para oscarófilos incurables (me encuentro ahí). Para los que no les importa ver una historia de un lunático que no se ciñe a la realidad. Para fans de "Alguien voló sobre el nido del cuco".



"El Doctor Rosen me ha dicho que si intentas matarme le llame" (John la mira con cara de perplejidad). "¿Les estás viendo ahora?"-"Sí"-"John, ¿sabes que es real? (Le toca la cara). Esto es real"

Conclusión: